martes, 19 de abril de 2011

Bahía dorada (y ventosa)

La costa oeste y el mal tiempo quedaron atrás y estábamos en Nelson. Los negocios cerraron a las 17 hs puntual y nosotras no sabíamos bien que hacer. Deambulamos por las calles del centro (que como en todas las ciudades de este país son aproximadamente 5 o 6 máximo). Miramos todas las vidrieras de los lindos locales con el cartelito de "sorry we´re colsed" (perdón, estamos cerrados) y pensamos en una estrategia. Teníamos que esperar a Remi, nuestro couchsurfer que llegaría al aeropuerto de Nelson a las 21.15 después de un fin de semana en Melbourne (Australia). El plan fue el siguiente: primero fuimos al supermercado, luego a comer algo y más tarde un helado de Mc Donalld´s para usar su wifi.
 
 
Muestra de arte a la vuelta del supermercado en Nelson. Kiwilisa

A la hora acordada nos encontramos con Remi en el aeropuerto. Remi es francés y está en Nueva Zelanda desde hace 5 meses como nosotras. Pero con la diferencia de que hizo al revés, primero viajó por el país y ahora está trabajando desde febrero en Bainham (cerca de Takaka en el medio del campo) en un tambo ordeñando vaquitas. Se subió al auto y los tres pegamos onda rápidamente. Estuvimos hablando de todo un poco las 2 horas hasta su casa. Vive solo en la casa que le dieron por trabajar en el tambo, por eso decidió que era buena idea llenarla de gente extraña y se unió a couchsurfing. De eso estuvimos hablando casi todo el viaje, después de contestar la típica pregunta de ¿qué demonios está haciendo cada uno en NZ? Como siempre las experiencias más graciosas salieron a la luz, como la de la chica que se quedó 10 días en nuestra casa de Queenstown y hacía preguntas extrañas o el chico que bebía agua caliente (sin té). Sigo pensando que es una idea genial y los tres acordamos en eso. Cuando llegamos seguimos hablando y se hicieron las 2 am (cosa a la que estamos muy desacostumbradas después de acostarnos a las 20 cuando dormimos en el auto). Dijimos buenas noches y nos acurrucamos cada uno en su cama.

Muuuuy acurrucada en la cama

Remi tenía día libre el martes así que preparamos un picnic, algunas cervezas, las cámaras de fotos y salimos en el auto los tres. El destino Wharariki Beach en Golden Bay, que se encuentra en el extremo norte de la isla sur, donde la geografía forma lo que a mi siempre (desde que estoy estudiando el mapa de NZ) me pareció el pico de un kiwi (el animal claro, las frutas no tienen pico). Llegamos, caminamos entre el viento y las ovejitas hasta la playa y nos asentamos entre las rocas. El día estaba hermoso y a pesar del viento un tanto rompe huevos la estábamos pasando genial!


Wharariki beach


Hospitalidad francesa

Picknick en la playa

Después de comer la marea había bajado lo suficiente y comenzamos la tarea que habíamos ido a hacer, porque acá no es todo relax y viaje ¿Y qué es lo que habíamos ido a hacer? se preguntan ustedes. Pues fuimos a juntar mejillones para la cena. Solo tuvimos que acercarnos a una roca y sacar los más grandes que pudiéramos encontrar. Arduo trabajo el de pescar mejillones chicos...

Así de grandes eran

Trabajando duro

Remi y los mejillones


Cuando ya teníamos muchos paseamos un ratito por las cuevas y volvimos al auto. La arena volaba y parecía que estábamos en el desierto si mirábamos solo nuestros pies. 
 
 
Florie y la cueva

El viento viene el viento se va...


La vuelta a lo de Remi ocultaba una sorpresa. El dueño del tambo donde trabaja tiene una casa de playa y ¿qué no puede faltar en una casa de playa? ¡Un jacuzzi por supuesto!
 
 
 
Esto es vida!
 
Un lindo atardecer nos detuvo en el camino a la casa. Llegamos y había que seguir trabajando. Limpiar los mejillones no es tarea facil amigos míos. Era sabido que yo iba a salir lastimada, así que después de clavarme un pedazo de caracol en el dedo le dejé el trabajo a los profesionales y me fui a cortar las papas...
 
 
Limpiandole 


Mejillones limpitos!



Cuando los mejillones estuvieron listos era hora de comer. Fue el final perfecto para un día hermoso. Y así termina este relato. En unos días estaremos pasando a la isla norte ¡Besos para todos!


Buen provecho!

Remi decía que ese era el papá...

lunes, 18 de abril de 2011

Más costa oeste (buuuuuuuuuuerns!)

La lluvia en Hokitika retrasó nuestra salida. Eran las 11 cuando le dijimos chau al impronunciable pueblo (al menos para Flo).  La ciudad siguiente era Greymouth, de la cual no puedo decir absolutamente nada. Y fuimos a las famosas rocas con forma de panqueques (sí, yo tampoco entendía al principio, pero cuando vean las fotos se van a dar cuenta).

Camino hacia los panqueques


Con Flo y los panqueques de fondo



Mmmmmm panqueeeeeeeeeeques!

Mala onda!! Muuuy mala onda!

La tapa de su próximo CD
Jugando con la comida (?)


Seguimos coleccionando cartelitos de animales.





Después de los panqueques nos acercamos a Westport, pero primero paramos en Cape Foulwind, para ver la colonia de focas. Pero nos encontramos con algo mucho más bello. Unos pájaros estaban bailando para nosotras. Eran muchos, no se bien decir cuantos, pero iban y venían como si quisieran dibujar algo en el cielo (las fotos no representan toda la belleza del momneto, pero con un poco de imaginación tal vez...). Se nos vino la noche así que comimos y dormimos en el estacionamiento del lugar.

Weka (roban comida, tengan cuidado)

Y un lindo atardecer

Nunca van a ver los pájaros pero la foto la pongo igual...

Cuidando que la weka roba-comida no me robe los fideos con brócoli

Al día siguiente y también con un comienzo medio tardío por la lluvia emprendimos hacia Karamea a ver las cuevas y arcos. El camino fue largo, y cuando digo largo quiero decir LARGO! Creimos que nunca llegaríamos, pero así lo hicimos y pudimos ver los arcos (Oparara Arch y Moria Gate Arch) y las cuevas (Crazy Paving Cave y Box Canyoning Cave). Los arcos me gustaron más que las cuevas, además no teníamos mucha luz y no pudimos entrar demasiado en las segundas.


Bienvenidos al ¿Paraíso?

Oparara Arch

Oparara Arch

Oparara Arch

Moria Gate Arch

Moria Gate Arch

Moria Gate Arch


A la vuelta en Karamea paramos un ratito en un local muy lindo con muchas fotos sacadas por su dueño. Una hermosa inspiración para seguir viajando, recorriendo y sacando fotos. Por mala suerte no tengo ninguna foto pero pueden entrar a su página y verlas (globalgypsy.com). Era tarde y estaba cerrando el local, si no nos hubiéramos quedado hablando con el dueño. Dormimos en el medio de la nada otra vez, en esta ocasión fue el turno de Little Wanganui de albergar nuestros dulces sueños. Empezamos el día temprano porque el sol brillaba. El viaje hasta Nelson fue laaaaaargo, pero más lindo que el anterior. En el camino paramos en Buller Gorge Bridge que es el puente colgante más largo de NZ (110 metros). Se encuentra en las proximidades de una falla donde en 1929 se originó un gran terremoto (7,8 en la escala Richter).

Puente colgante


Eso fue todo por el momento. Nelson es otra ciudad sin mucho para comentar, lo que no quiere decir que no sea linda. Hasta la próxima! Besos a todos!



FELIZ 


viernes, 15 de abril de 2011

Me parece que ví un lindo glaciar (de lejos...)

El tema de las moscas nos tenía un poco obsesionadas. ¿Dije nos tenía? Perdón, nos tiene. Seguimos todas picadas y despertándonos en el medio de la noche por tanto rascarnos (me hace acordar a algo, pri, ¿me ayudás?). Llegamos a Fox Glacier, llovía y no había signo alguno de que iba a parar. Decidimos pasar ese día y  noche en un hostel para hacer los dos glaciares al día siguiente. 


El hostel parecía un... lo dejo a su imaginación

Por suerte el pronóstico del tiempo no nos defraudó y tuvimos un lindo solcito en el paseo por los glaciares y demás. El primer glaciar fue Fox o Te Moeka o Tuawe en maorí. Caminamos unos 25 minutos y llegamos a verlo de cerca, pero solo visitas guiadas pueden pasar a caminar sobre el glaciar, así que nos quedamos paradas frente al cartel que nos decía que no pasemos.



Fox glacier

Fred pidiéndonos amablemente que no traspasemos la vaya


Pasamos por el lago Matheson, en el que se refleja el Monte Cook.

Nuestro amigo el Monte Cook

Reflejado en el lago Matheson

We love Mt. Cook


Luego le llegó el turno a Franz Josef o Ka Roimata o Hine Hukatere es muy similar a Fox, los dos se encuentran entre montañas y se originan cuando la nieve se desprende del pico y baja lentamente convirtiéndose en hielo. Franz Josef es más turístico que su primo Fox porque en general la gente va de norte a sur y no para en el segundo glaciar (¡pobre Fox!). El nombre en maorí de Franz Josef quiere decir "lágrimas de la mujer avalancha" y la historia es que una muchacha perdió a su amor que se cayó mientras hacían una expedición en la zona y sus lágrimas fueron congeladas por los dioses como testimonio y recuerdo de su dolor. Nosotras lo vimos desde arriba.


El glaciar y mi persona

Florie y Franz Josef

Continuando por la ruta vimos un cartel que era digno de ser fotografiado.


Kiwi!

Más tarde llegamos a Hokitika, a la casa de nuestros couchsurfers. Comimos, dormimos y esa fue la historia hasta el momento.

Hokitika style couch


Los quiero, los extraño! Besos para todos!!